Alba de Tormes

La ciudad salmantina de Alba de Tormes se encuentra a 20km de Salamanca. Regada por las tranquilas aguas del río que le da nombre, ha estado siempre vinculada a la Casa de Alba, a quien debe su importancia histórica y cultural.

Alba de Tormes

Fue también el hogar de los últimos años de Santa Teresa de Jesús, y es a ella a quien el pueblo dedica sus fiestas patronales. De ellas, tiene fama su “toro de fuego”. El río Tormes divide el pueblo en dos zonas bien diferenciadas.

A un lado encontramos los restos de la antigua muralla y el paseo del Espolón por el que dar un paseo tranquilo disfrutando de las hermosas vistas sobre el río. El otro lado se ubica el camping, la playa, las zonas verdes y un puñado de bares en los que degustar pescadillos fritos.

La actual población de Alba de Tormes surge en plena Reconquista, en tiempos de Alfonso VI, que ordenó la repoblación a su yerno, el conde Raimundo de Borgoña. Fueros sus pobladores quienes introdujeron la arquitectura mudéjar y construyeron la muralla y el puente sobre el río.

Alba gozó de una importante vida cultural en el siglo XV, cuando albergó a literatos de la talla de Juan del Enzina y Lópe de Vega. En el siglo XIX sufrió los efectos devastadores de la invasión napoleónica.